50 AÑOS DEL GOLPE: Memoria, Verdad y Justicia en la Argentina y en Misiones

A medio siglo del golpe cívico-militar que instauró la dictadura más sangrienta de la historia argentina, la sociedad entera vuelve a preguntarse: ¿dónde están los 30.000? ¿Qué cambió? ¿Qué falta? ¿Qué pasó en nuestra tierra misionera?

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Redacción Fracrán
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A medio siglo del golpe cívico-militar que instauró la dictadura más sangrienta de la historia argentina, la sociedad entera vuelve a preguntarse: ¿dónde están los 30.000? ¿Qué cambió? ¿Qué falta? ¿Qué pasó en nuestra tierra misionera? Una nota completa con datos, cifras, nombres, testimonios y reflexiones desde el corazón del monte.

El golpe que partió la historia en dos

El 24 de marzo de 1976, en la madrugada, las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón. Una Junta Militar integrada por el teniente general Jorge Rafael Videla, el almirante Emilio Eduardo Massera y el brigadier Orlando Ramón Agosti asumió el poder y se autodenominó "Proceso de Reorganización Nacional". Las primeras medidas fueron fulminantes: disolvieron el Congreso, removieron a los jueces de la Corte Suprema, prohibieron la actividad política y sindical, e impusieron la censura de prensa.

Lo que siguió fue un plan sistemático de terrorismo de Estado que se prolongó hasta el 10 de diciembre de 1983. Decenas de miles de personas fueron secuestradas, torturadas en centros clandestinos de detención y asesinadas. Sus cuerpos fueron ocultados en fosas comunes, incinerados o arrojados al Río de la Plata en los llamados "vuelos de la muerte". Se estima que 30.000 personas fueron desaparecidas, más de 500 niños fueron apropiados y criados con identidades falsas, y miles debieron exiliarse.

El golpe no fue solo militar: tuvo complicidad eclesiástica, judicial, empresarial y mediática. Bajo la conducción económica de José Alfredo Martínez de Hoz se implementaron políticas neoliberales de apertura financiera, desindustrialización y endeudamiento externo que empobrecieron masivamente a la población trabajadora. La dictadura fue, a la vez, un proyecto político represivo y un modelo económico de concentración de la riqueza.

Qué significan estos 50 años

Medio siglo después, la fecha del 24 de marzo sigue siendo un parteaguas en la vida democrática argentina. No se trata solo de un aniversario: es un punto de referencia moral, un pacto colectivo expresado en tres palabras que se han vuelto consigna nacional: Memoria, Verdad y Justicia.

En estos 50 años, Argentina construyó un proceso de justicia transicional prácticamente único en el mundo. Desde el Juicio a las Juntas Militares en 1985 —primera vez en la historia que un país juzgó a sus propios dictadores—, pasando por los años de retroceso con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y los indultos de Menem, hasta la reapertura de las causas a partir de 2003, el camino ha sido largo, sinuoso, pero persistente.

El informe "Nunca Más" de la CONADEP, publicado en 1984 bajo la dirección de Ernesto Sabato, documentó 8.961 casos de desapariciones y la existencia de 340 centros clandestinos de detención. Su primera edición de 40.000 ejemplares se agotó la misma noche y se convirtió en uno de los libros más vendidos de la historia argentina. Hoy se han identificado aproximadamente 807 sitios donde funcionaron centros de detención y tortura en todo el país.

La cifra de 30.000 desaparecidos surgió durante la propia dictadura como una estimación construida por familiares, organismos de derechos humanos y organizaciones internacionales. Documentos desclasificados de inteligencia revelaron que los propios militares estimaban en 22.000 los muertos y desaparecidos hacia mediados de 1978, cuando todavía restaban cinco años de dictadura. La cifra permanece abierta: el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado sigue recibiendo denuncias y actualizando sus datos. Como señalan los organismos: es el Estado quien debe dar la cifra exacta, no las víctimas.

El largo camino de la justicia: quiénes fueron condenados y quiénes no

El proceso judicial argentino por crímenes de lesa humanidad ha producido resultados que pocos países en circunstancias similares pueden exhibir. Los datos actualizados al 12 de marzo de 2026, según la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, dibujan un panorama de avances significativos pero también de enormes deudas pendientes.

Las cifras del proceso judicial

Desde la reapertura de los juicios en 2006, los tribunales argentinos dictaron 361 veredictos, con 1.231 personas condenadas y 250 absoluciones. Actualmente hay 12 juicios en trámite en distintas provincias y 282 causas en etapa de investigación preliminar, con casi 300 procesados. Existen además 517 personas implicadas que aún no han sido formalmente imputadas y se mantiene una cifra estable de 33 prófugos.

Uno de los datos más impactantes: de las 504 personas actualmente detenidas por crímenes de lesa humanidad, 425 —el 80%— cumplen su condena bajo el régimen de prisión domiciliaria. Solo 79 se encuentran en establecimientos penitenciarios. A esto se suma que unas 1.582 personas investigadas permanecen en libertad, la cifra más alta desde 2015. La carrera contra el tiempo biológico es otro factor: cientos de imputados fallecieron antes de ser juzgados.

Los hitos judiciales

El Juicio a las Juntas de 1985 fue el punto de partida: condenó a Videla y Massera a prisión perpetua, entre otros. Pero las leyes de Obediencia Debida (1986) y Punto Final (1987) frenaron los juicios durante casi dos décadas. Los indultos de Carlos Menem en 1989-1990 liberaron incluso a los miembros de las juntas ya condenados. Fue recién en 2003, con la llegada de Néstor Kirchner, que se impulsó la nulidad de esas leyes, reabriendo las causas.

En los últimos años se incorporaron nuevas líneas de investigación: la violencia sexual como crimen de lesa humanidad (58 sentencias y 170 personas condenadas por estos delitos específicos), la responsabilidad civil y empresarial, el rol de funcionarios judiciales y miembros de instituciones religiosas. La Corte Suprema dictó desde 2004 hasta marzo de 2026 un total de 1.907 sentencias vinculadas a estas causas.

En vísperas de este aniversario, la Cámara de Casación Penal ratificó condenas por crímenes cometidos en la ESMA y confirmó prisiones perpetuas vinculadas a los vuelos de la muerte, marcando un hecho judicial simbólico para los 50 años.

Lo que aún no se sabe

El llamado "pacto de silencio" entre militares sigue siendo uno de los mayores obstáculos. A pesar de los avances judiciales, no se conoce con exactitud el destino de la mayoría de los desaparecidos. Los cuerpos no fueron devueltos a sus familias. La búsqueda de los nietos apropiados continúa: Abuelas de Plaza de Mayo ha restituido la identidad de más de 130 nietos, pero se estima que aún faltan más de 300 por encontrar. Cada caso es una vida entera reconstruida, una identidad recuperada.

¿Por qué el 24 de marzo es feriado nacional?

El 24 de marzo fue establecido como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en el año 2002, mediante la Ley 25.633, sancionada durante la presidencia de Eduardo Duhalde. Hasta entonces, la fecha se conmemoraba con marchas y actos organizados por organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones sociales, pero no tenía un reconocimiento legal específico. La primera marcha conmemorativa se realizó en Rosario en 1984, apenas un año después del retorno democrático.

En 2006, durante el gobierno de Néstor Kirchner, la Ley 26.085 incorporó el 24 de marzo como feriado nacional inamovible, lo que significa que no puede trasladarse a otro día para formar un fin de semana largo. El objetivo declarado fue garantizar que cada año, en esa fecha exacta, la sociedad argentina disponga de una jornada de reflexión, análisis y homenaje. El feriado alcanza a todos los sectores: administración pública, sector privado, bancos, escuelas. Quienes trabajan ese día perciben el doble de su remuneración habitual.

En 2017, durante la presidencia de Mauricio Macri, se intentó convertir el feriado en movible mediante un decreto de necesidad y urgencia, pero la medida fue revertida once días después ante el rechazo generalizado de organismos de derechos humanos y fuerzas políticas.

Las posturas en disputa: 50 años en un país dividido

Este 50° aniversario no llega en un contexto de consenso. Desde la llegada al poder de Javier Milei en diciembre de 2023, el Gobierno nacional adoptó un discurso que sus defensores llaman de "memoria completa" y que organismos de derechos humanos, amplios sectores académicos y partidos opositores denuncian como negacionismo.

El presidente Milei ha cuestionado públicamente la cifra de 30.000 desaparecidos y ha afirmado que la narrativa dominante sobre la dictadura es "una verdad contada a medias". Su gobierno ha desmantelado o reducido políticas públicas de memoria, ha desfinanciado áreas estatales dedicadas a derechos humanos y se ha expidido contra los pedidos de condena legislativos al golpe de Estado. Para este 24 de marzo, la Casa Rosada preparó un nuevo video institucional que insiste en recordar también a las víctimas de las organizaciones guerrilleras, incorporando figuras afines a su línea discursiva.

Frente a esto, los organismos históricos —Madres de Plaza de Mayo, Abuelas, H.I.J.O.S., el CELS, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos— convocaron a marchas masivas en todo el país. La consigna central es "50 años – Más que nunca, Nunca Más". Instituciones académicas de todo el territorio declararon 2026 como "Año de la Memoria".

La Conferencia Episcopal Argentina, por su parte, emitió un comunicado donde señala que los ciudadanos deben decir "Nunca Más" a la dictadura y "siempre más a una democracia justa", pidiendo una "memoria íntegra y luminosa". Esta posición se lee como un intento de equilibrio en un contexto donde la propia Iglesia ha sido señalada históricamente por su complicidad parcial con el régimen.

El debate no es meramente historiográfico: es una disputa sobre el presente y el futuro de la democracia argentina. Como señalan investigadores del CONICET, las disputas simbólicas en torno al pasado buscan erosionar uno de los consensos más firmes de la vida posdictatorial.

Misiones: el terror llegó al monte

Para quienes leemos esto desde Fracrán, desde el corazón del monte misionero, la dictadura puede parecer algo lejano, algo que pasó "en Buenos Aires". Pero no fue así. El terrorismo de Estado fue federal, capilar, y llegó a cada rincón del país. Misiones no fue la excepción.

El golpe en Misiones

El 24 de marzo de 1976, el gobernador constitucional Miguel Ángel Alterach fue derrocado y reemplazado por el coronel Juan Antonio Beltrametti como primer interventor militar. Poco después, el 23 de abril, el capitán de navío René Buteler asumió la intervención provincial con un rol central en el aparato represivo misionero.

Misiones fue incorporada a la Zona Militar II, que comprendía Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa, bajo el comando del Cuerpo de Ejército II con asiento en Rosario. Dentro de ese esquema, la provincia correspondía al Área 232, cuyos responsables militares tuvieron el poder de vida y muerte sobre miles de personas.

Los centros clandestinos de detención en Misiones

Registros nacionales y provinciales dan cuenta de la existencia de al menos 36 centros clandestinos de detención en la provincia. Aunque no tuvieron la escala de los grandes centros como la ESMA o Campo de Mayo, conformaron una red represiva eficaz de dependencias militares, policiales y penitenciarias utilizadas para secuestros, interrogatorios bajo tortura y desapariciones.

Los principales centros identificados en Misiones fueron: la Jefatura de Policía de Posadas (Departamento de Informaciones), ubicada en pleno centro de la capital provincial, donde se realizaban las primeras detenciones y los primeros tormentos; la "Casita de Mártires", un destacamento policial lindante al Aeropuerto Internacional de Posadas junto al arroyo Mártires, reconocido judicialmente como centro de detención, tortura y muerte; la "Casita del Rowing", ubicada en la zona de la desembocadura del arroyo Zaimán; la cárcel de Candelaria, utilizada para alojar presos políticos; y diversas dependencias de Gendarmería Nacional en zonas de frontera y localidades del interior.

La Policía de Misiones tuvo varias dependencias utilizadas como lugares de detención e interrogatorio. Los detenidos en la provincia también fueron derivados al Regimiento de Infantería de Monte 9 en Corrientes, a la Jefatura de Policía de Resistencia (Chaco) y a centros clandestinos del Ejército en otras provincias del nordeste. La SIDE tenía en Posadas un centro de coordinación regional e internacional que nutrió el Plan Cóndor.

Los desaparecidos misioneros

En Misiones se registraron alrededor de 60 muertos o desaparecidos y más de 600 presos políticos. La represión se concentró especialmente en el movimiento agrario y sus aliados políticos. La mayoría de los secuestros se produjo entre marzo y octubre de 1976. Además, cuatro misioneros fueron asesinados en la Masacre de Margarita Belén, perpetrada en el Chaco el 13 de diciembre de 1976 contra un grupo de presos políticos trasladados desde Resistencia.

Las víctimas eran estudiantes, militantes sociales, trabajadores rurales, dirigentes de las Ligas Agrarias, docentes, profesionales. Sus nombres forman parte de registros de memoria vinculados a la provincia y al nordeste argentino. Entre los desaparecidos misioneros se encuentran nombres como Julio César Arin Delacourt, los hermanos Alfredo y Nicodemus Aspeleiter, Sergio Paniagua y Mirta Élida Villanueva de Paniagua —una pareja de Oberá secuestrada cuando ella estaba embarazada de un mes y medio, cuyo hijo o hija debió nacer en cautiverio y continúa desaparecido—, Alfredo González —exdecano de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Misiones—, Carlos Tereszecuk —militante estudiantil cuyo cuerpo fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense recién en 2018—, y muchos otros cuyos nombres se leen cada 24 de marzo en actos de todo el territorio provincial.

De las nueve mujeres misioneras desaparecidas, se conocen los nombres de Santa Bandeira, Leonor Victorina Chervo de González, Mirtha Noelia Coutouné, Gladys Evarista Cuervo, Susana Ferreira, Ángela Alicia Salomone Zárate, Estela Urdaniz, Mirta Élida Villanueva de Paniagua y Dora Luisa Yoris. Padecieron torturas, violaciones y desaparición.

Los juicios por lesa humanidad en Misiones

Desde 2008 hasta 2021, se desarrollaron al menos cinco juicios orales y públicos en Misiones que permitieron reconstruir el funcionamiento del aparato represivo local y condenar a militares y policías.

En 2008 se realizó el primer juicio, en el que el coronel retirado Carlos Humberto Caggiano Tedesco, exjefe del Área 232, fue condenado a 25 años de prisión por la desaparición y muerte del ingeniero Alfredo González, exdecano de la UNaM.

En 2009, el Tribunal Oral Federal de Posadas condenó a prisión perpetua a los excoroneles Juan Antonio Beltrametti y Carlos Humberto Caggiano Tedesco por privación ilegítima de la libertad, torturas y homicidios cometidos en los centros clandestinos de la provincia. Beltrametti fue condenado por 40 secuestros y dos torturas seguidas de muerte. Caggiano Tedesco, por 47 secuestros, tres torturas seguidas de muerte y un robo.

En 2012 se llevó adelante el juicio "Policía de Misiones I", que investigó delitos cometidos en el Departamento de Informaciones y la Casita del Rowing. Fueron condenados los expolicías Carlos Herrero, Felipe Giménez, Julio Amarilla y Carlos Pombo por crímenes de lesa humanidad. Posteriormente, la Cámara Nacional de Casación Penal revocó parcialmente el fallo y condenó también al médico policial Guillermo Roque Mendoza por su participación en torturas agravadas, ordenando además la revisión de las penas de los demás condenados, incluyendo condenas por violación.

En todos estos juicios, el Estado provincial actuó como querellante a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos, un dato significativo que muestra el compromiso institucional de Misiones con el proceso de justicia.

Testimonios desde la tierra colorada

Augusto Speratti, actual subsecretario de la Memoria del Ministerio de Derechos Humanos de Misiones y expreso político, ha compartido su testimonio sobre el secuestro que sufrió en octubre de 1976 cuando militaba en la Unión de Estudiantes Secundarios, a los 16 años. Fue trasladado al Departamento de Informaciones de la Jefatura de Policía y luego a la Casita del Rowing, donde padeció torturas con picana eléctrica, colgamiento de brazos, golpizas, quemaduras y simulacros de ejecución. Ha declarado que nunca imaginó la magnitud del horror que desataría la dictadura.

Edmundo Soria Vieta, exministro de Derechos Humanos de Misiones, fue detenido en Puerto Libertad por su labor social en defensa de los obreros rurales. Fue acusado de "subversivo" por poseer un libro sobre el general Güemes. Su testimonio subraya que la búsqueda de justicia no es revancha sino un pilar democrático, y advierte sobre los intentos actuales de reescribir la historia.

La postura del gobierno provincial

El gobernador Hugo Passalacqua firmó el Decreto N.° 457, fechado el 20 de marzo de 2026, declarando el 24 de marzo como jornada de reflexión y memoria en todo el territorio misionero, además de decretar asueto provincial. El documento lleva también las firmas del ministro de Coordinación General de Gabinete, Carlos Sebastián Sartori, y de la ministra de Derechos Humanos, Karina Alejandra Aguirre.

El decreto es explícito en su posicionamiento: destaca el compromiso con el legado del "Nunca Más", invita a los habitantes de Misiones a reflexionar sobre la "cruel metodología empleada por el gobierno de facto", ordena que las banderas permanezcan izadas a media asta en todos los edificios públicos y ratifica el compromiso con las políticas de Verdad, Justicia y Memoria. A diferencia del gobierno nacional, la provincia se alinea sin ambigüedades con la posición histórica de los organismos de derechos humanos.

Para esta jornada, el Ministerio de Derechos Humanos de Misiones, junto al Instituto de Artes Audiovisuales, la Municipalidad de Posadas y la Secretaría de Cultura, organizaron un evento artístico-cultural en el Auditorio Tierra Sin Mal de la Costanera de Posadas, con proyecciones, música, testimonios y expresiones artísticas como ejercicio de memoria colectiva. En localidades del interior, como Montecarlo, también se realizaron actos públicos.

Presente y futuro: la memoria como acto vivo

A 50 años del golpe, la memoria no es un ejercicio de nostalgia. Es una condición de posibilidad de la democracia. El proceso judicial argentino, imperfecto y lento, sigue produciendo resultados inéditos en el derecho internacional. Las identificaciones del Equipo Argentino de Antropología Forense siguen restituyendo nombres a los cuerpos: solo en las últimas semanas se identificaron 12 víctimas más en Córdoba. La búsqueda de nietos apropiados no se detiene.

Pero el desafío es enorme. El negacionismo, que durante décadas fue patrimonio de sectores marginales, ha encontrado expresión institucional desde el gobierno nacional. El desmantelamiento de políticas de memoria, la relativización de los crímenes y la instalación de la narrativa de los "dos demonios" actualizada como "memoria completa" representan, para los organismos de derechos humanos y para una parte mayoritaria de la sociedad, una amenaza directa al pacto democrático que Argentina construyó en las últimas cuatro décadas.

Desde Fracrán, desde el corazón del monte, estas líneas se escriben con la convicción de que la memoria también se construye desde los lugares pequeños, desde las historias locales, desde los nombres de los misioneros que ya no están. Porque el monte misionero también fue territorio de horror. Porque aquí también hubo centros de tortura, secuestros nocturnos, familias destrozadas, obreros rurales perseguidos por defender sus derechos.

Son 30.000. Están presentes. Ahora y siempre.

Fuentes consultadas

  • Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad – Datos actualizados al 12 de marzo de 2026
  • Secretaría de Derechos Humanos de la Nación – Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado
  • Juicios de Lesa Humanidad en Tiempo Real (juiciosdelesahumanidad.ar)
  • CONADEP – Informe "Nunca Más" (1984)
  • Tribunal Oral Federal de Posadas – Sentencias Causa 67/09 y causas conexas
  • Decreto N.° 457/2026 del Gobierno de la Provincia de Misiones
  • MisionesOnline – Coberturas especiales 24 de marzo de 2026
  • NEA Hoy – Mapa de centros clandestinos del NEA (marzo 2026)
  • Economis – A 50 años del Golpe Militar (marzo 2026)
  • Abuelas de Plaza de Mayo – Registro de nietos buscados
  • CLACSO, IPEHCS-CONICET, CELS – Informes y declaraciones institucionales
  • Agencia Sputnik, La Jornada, Última Hora, El País, Univision – Coberturas periodísticas internacionales
  • Wikipedia – Juicios por delitos de lesa humanidad en Argentina; La Casita de Mártires; Centros clandestinos de detención
  • Ley 25.633 (2002) y Ley 26.085 (2006) – Establecimiento del Día Nacional de la Memoria y feriado nacional
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