Argentina-Inglaterra: la semifinal que roza Malvinas
Argentina enfrenta hoy a Inglaterra por la semifinal del Mundial 2026, un cruce que reaviva la causa Malvinas desde Misiones y todo el país.

La Selección enfrenta hoy a Inglaterra por un lugar en la final del Mundial. Cuarenta años después de los cruces que marcaron la historia, el partido reabre una rivalidad que hace rato dejó de ser solo deportiva. Desde el monte misionero lo miramos con la misma expectativa que el resto del país, y con una causa que en estas tierras de frontera nunca se guardó en el cajón.
Argentina e Inglaterra juegan hoy, desde las 16 (hora argentina), la segunda semifinal de la Copa del Mundo 2026 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El ganador disputará la final del domingo ante España, que el martes dejó en el camino a Francia. Para el equipo de Lionel Scaloni es la chance de sostener la corona de Qatar; para Inglaterra, la de volver a una final mundialista seis décadas después.
Pero pocos partidos cargan con lo que carga este. Inglaterra no es un rival más.
Una rivalidad que empezó en la cancha y siguió en la historia
El roce nació en 1966, cuando la expulsión del capitán Antonio Rattín en Wembley y el mote de "animales" que les dedicó el técnico inglés Alf Ramsey dejaron una herida temprana. Pero fue en México 1986, a cuatro años de la guerra, cuando el duelo quedó grabado para siempre: en un mismo partido, Diego Maradona marcó con la mano ("la Mano de Dios") y firmó el que muchos consideran el mejor gol de la historia de los Mundiales, para el 2 a 1 en cuartos. En Francia 1998 volvieron a cruzarse en octavos: empate, expulsión de David Beckham y triunfo argentino por penales. En 2002, Inglaterra devolvió el golpe con un 1 a 0 en la fase de grupos. En Copas del Mundo, el historial quedó parejo: dos triunfos por lado.
Malvinas, otra vez en el centro de la escena
La antesala deportiva quedó atravesada por la cuestión de fondo. En los días previos, el canciller Pablo Quirno difundió en el diario La Nación una columna titulada "Malvinas: la fuerza de una causa justa", en la que sostuvo que la disputa de soberanía sigue abierta y que organismos como la OEA, el Comité de Descolonización de la ONU y el Mercosur volvieron a reclamar que Argentina y el Reino Unido reanuden las negociaciones. Días después, el 13 de julio, Quirno cruzó en la red social X a Nile Gardiner, exasesor de Margaret Thatcher, quien sostuvo que el conflicto quedó saldado con la guerra de 1982. El canciller le respondió remitiéndolo a la Resolución 37/9 de la ONU, que meses después de la guerra reafirmó que la controversia seguía pendiente de negociación.
Corresponde precisar las posiciones. Para las Naciones Unidas, las Malvinas figuran entre los territorios no autónomos pendientes de descolonización, y la disputa de soberanía continúa vigente. Argentina reclama las islas desde 1833. El Reino Unido, en cambio, sostiene que la soberanía le corresponde y que prima la autodeterminación de los isleños, que en un referéndum de 2013 votaron en un 99,8% por seguir siendo territorio británico, resultado que nuestro país no reconoce. La guerra de 1982 dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos, y no cerró la controversia jurídica.
"Es un partido de fútbol": el intento de bajar el tono
Los dos entrenadores buscaron correr el foco de la política. Scaloni fue tajante: "es un partido de fútbol", dijo, y pidió no mezclar con hechos que ocurrieron hace mucho. Su par inglés, Thomas Tuchel, reconoció que a los argentinos los empuja la historia, pero remarcó que su equipo también tiene carácter para el desafío. En las tribunas, sin embargo, el clima es otro: la organización, en coordinación con la FIFA y las autoridades de Estados Unidos, prohibió el ingreso al estadio de banderas o mensajes con referencia a Malvinas o de contenido político. Puertas afuera, el plantel argentino llegó a esta instancia con un cántico que se volvió sello del Mundial: "por las Malvinas, por Diego, por la última de Leo".
Misiones, la frontera y una causa que se enseña
En una provincia de frontera, la memoria de Malvinas no es un tema de calendario. En las aulas misioneras la causa se enseña de manera integral, más allá del 2 de abril, con análisis histórico y testimonios. La provincia cuenta además con centros de ex soldados combatientes que sostienen el reclamo desde hace décadas. Y esa memoria convive, hoy, con la fiesta popular: la Policía de Misiones desplegó un operativo de alrededor de 3.800 efectivos en todo el territorio, con controles en Posadas y un esquema especial en la frontera, tras el fin de semana en que dos personas murieron durante los festejos por el pase a semifinales, en hechos no vinculados al operativo. Desde Fracrán y todo el Alto Uruguay seguiremos el partido con la misma emoción que en cada rincón del país, y con el mismo pedido que repiten las autoridades: festejar con alegría, pero con conciencia.
A las 16 rueda la pelota en Atlanta. Se juega un lugar en la final, y también noventa minutos que, para los argentinos, nunca son solo noventa minutos. Gane quien gane, la causa Malvinas seguirá su curso donde de verdad se dirime: en la diplomacia, la historia y el derecho internacional. La cancha, esta vez, es apenas el escenario donde la historia vuelve a asomar.
Fuentes: Olympics.com, Infobae, Análisis Digital, Chequeado, Chequeado, MercoPress, CBS Sports, El Economista, Canal 12 Misiones, El Territorio, Misiones Online.
Nota de transparencia editorial: Esta nota se publica antes del inicio del partido, por lo que no incluye resultado. La cuestión de soberanía se presenta con las posiciones de ambos Estados (Argentina y Reino Unido) y con el encuadre vigente de las Naciones Unidas, sin adherir a una fuerza política. Los dichos de los entrenadores y de la Cancillería están atribuidos a sus fuentes. Las cifras de la guerra de 1982 y del referéndum de 2013 corresponden al registro histórico y a fuentes oficiales.
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